Cuando gastar en defensa nos defiende... de la economía floja
¿Defensa o dinamismo económico?
España ha decidido apretar el cinturón en defensa... pero con chequera abierta. El aumento del gasto militar promete ser ese motorcito que impulse la economía nacional, aunque con efectos tan desiguales como un chiste de políticos en campaña. El incremento en compra de armamento y modernización crea empleo y reactiva sectores industriales, pero ojo, que no todo brilla igual: las regiones con industria armamentística serán las que vean la mermelada dulce, mientras otras solo sentirán el aroma.
Esto nos confirma que la economía a veces es como la política: defensa útil para unos pocos, pero con un efecto invisible para la mayoría. Si la intención es protegernos de amenazas externas, ¿por qué no proteger también el tejido productivo interior y evitar que la desigualdad siga siendo el enemigo?
Conclusión: la ironía de la inversión
Así que sí, al final gastar en defensa impulsa la economía, pero no nos sorprenda que lo haga disparando hacia un lado y dejando a muchos con la cartuchera vacía. Ah, la economía española: siempre lista para defender, menos a sus propios ciudadanos. ¡Que viva la mermelada política y su dulce sabor a contradicción!
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